Lo intentaron tras la acusación del ex ministro del Interior, Víctor Pérez, pero no lo lograron. Ahora van de nuevo. Ayer, pasadas las 14:00 horas, un grupo de diputados de la oposición presentaron una moción para censurar la mesa que lidera Diego Paulsen (RN). El texto fue presentado por los diputados Camila Vallejo (PC), Claudia Mix (Comunes), Alexis Sepúlveda (PR) y Giorgio Jackson (RD).

El fundamento que dieron para esta acción: “En virtud de lo dispuesto en el artículo 27 de la Corporación, vengo a reclamar de la conducta de la mesa, por haber impedido a dos parlamentarios el ejercicio de la prerrogativa de votar proyectos de ley, contraviniendo con ello la Constitución. La fundamentación se expondrá en la oportunidad que prevé el reglamento”.

El hecho se remonta a mediados de octubre cuando se le impidió votar a Vallejo y a Cristóbal Urruticoechea (indep.) en el proyecto de Educación Sexual Integral. Esto, debido a que ambos parlamentarios estuvieron de forma presencial en la sala y luego quisieron votar de manera telemática, algo que no se puede, si antes se ha estado ya en el hemiciclo.

Pero el fondo es otro. Es un pacto entre la Democracia Cristiana y el Partido Comunista que, al menos desde abril, buscan “tomarse” la testera. En esa ocasión las cartas de ambos partidos eran Gabriel Silber (DC) para la presidencia y Karol Cariola (PC) para la primera vicepresidencia. Pero recriminaciones cruzadas y peleas internas terminaron por pulverizar el acuerdo, no lograron los votos requeridos y quienes terminaron ganando la testera fueron Diego Paulsen (RN) y Francisco Undurraga (Evópoli).

El bochorno de perder la mesa, a pesar de ser mayoría, hizo retroceder a la oposición y no reintentaron llegar al poder de la Cámara… hasta el 3 de noviembre. Ese día, luego de que la oposición se anotara un triunfo al aprobar el avance de la acusación constitucional contra el entonces ministro del Interior, Víctor Pérez, arremetieron contra la mesa y fue el comité del Partido Radical el que presentó la censura. Adujeron el mismo motivo que revivieron ayer. Pero, en esa oportunidad, un sector de la oposición criticó la medida pues, además de empañar la acusación, no estaba del todo cerrada la negociación. Por eso fue que, al día siguiente, el PR retiró la moción.

Ayer el escenario fue distinto, el texto de censura va con las firmas de cuatro comités representados por el Partido Comunista, Revolución Democrática, Comunes (ambos del Frente Amplio) y el Partido Radical.

El acuerdo de la oposición para llegar a la mesa consistiría en la siguiente fórmula: Víctor Torres (DC) en la presidencia; Carmen Hertz (PC) en la primera vicepresidencia, y en la segunda vicepresidencia se mantendría Rodrigo González (PPD).

De tener éxito, en la testera de la Cámara de Diputados habría dos parlamentarios que buscan la destitución del Presidente Sebastián Piñera. Mientras Hertz ha estado activa en redes sociales con frases como “la única salida democrática posible es adelantar elecciones, no podemos seguir hundidos en el desgobierno”, González es uno de los autores del proyecto presentado ayer para adelantar las elecciones de Presidente de la República, Senadores y Diputados para el 11 de abril del próximo año. “El Parlamento y el Presidente, que fueron elegidos democráticamente, ya no tienen ni la misma representación ni la misma legitimidad”, dijo ayer el representante del PPD.

La censura sería votada el próximo martes 2 de diciembre y, de aprobarse, la nueva mesa debiera elegirse el martes 15 de diciembre. Pero quienes conocen de estas tratativas no descartan que la oposición viva “un segundo fracaso en expresar su mayoría en la Cámara”. Cuentan que el Partido Socialista no estaría muy convencido de esta jugada, pues tiene un interés particular. Debido a un acuerdo alcanzado en 2018, el próximo año les tocaría a ellos presidir la mesa y la idea es que su período comience en marzo. Pero si se aprueba una nueva mesa, esta duraría al menos hasta mayo de 2021.

Por todos es sabido el poder que conlleva estar en la testera, uno de los principales: el poder manejar la tabla y poner o no proyectos de ley en votación.

Además, del interés socialista, otro factor que jugaría en contra del nuevo pacto es… la pandemia. Resulta que la votación para elegir la mesa es secreta por lo que debe ser presencial y muchos parlamentarios no están viajando a Valparaíso. Quienes han hecho los cálculos explican que, como la diferencia de fuerzas es de 83 versus 72 votos, si votaran todos, solo bastaría que 6 apoyen a la dupla Paulsen y Undurraga para que se mantengan. Tampoco es seguro, comentan, que Hertz le gane a Undurraga, pues no habría consenso en votar por el Partido Comunista. En ese caso podría darse la insólita situación del diputado de Evópoli manteniendo su cargo en medio de un presidente DC y un segundo presidente PPD.

Paulsen: “Hemos dado cabida a todos los colores políticos”
Tras conocerse la moción de censura, Diego Paulsen señaló que los motivos expuestos en la presentación eran inválidos, y adelantó que se defenderán ante la intención de ser removidos de la directiva del Parlamento. “Nosotros vamos a defendernos claramente. Nos están imputando algo que, además los comités parlamentarios acordaron de manera unánime en esa sesión”, afirmó.

Para el jefe de los diputados se trata de una medida injusta. “Hemos dado cabida a todos los colores políticos. No vamos a permitir que se nos saque por algo que, por supuesto, no es cierto. Nosotros hemos respetado el reglamento y la Constitución, y hemos hecho un trabajo serio”, indicó sobre la imputación de no haber permitido que votaran dos diputados.

A juicio del primer vicepresidente de la Cámara Baja, Francisco Undurraga, es “improcedente”, y que se busca el “control” de un Congreso que está dividido en “muchas oposiciones”; colocando como “prueba” que no es una “petición de censura de todos los comités de la oposición, sino de cuatro de los mismos”.

Por Mariela Herrera para ellibero.cl

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