Ayer domingo, era uno de esos días que me quería acostar temprano. Había llovido, hacía frío, había un buen partido. No pensaba ver noticias. Se me ha hecho una costumbre pues están editadas de tal forma que dejan a la gente muy alterada en un país que es un desastre. Sin embargo, me puse a ver unos WhatsApp donde delincuentes destruyen, sin piedad, todo el mobiliario de los restoranes de la calle Villavicencio, sacados a la calle para atender, después de la pandemia. Todo el esfuerzo perdido y otra vez esa gente sin trabajo. Reconozco que ya me vencía el sueño. Alcancé a ver otro, apenas, donde en la calle San Antonio con Alameda un violentista, a punta de garabatos en contra de quien gobierna (¿?), llamaba a tomarse La Moneda, mientras los “bomberos” de la turba apagaban las lacrimógenas lanzadas por Carabineros…

Una alterada secretaria corriendo entra al gabinete presidencial: “Presidente, están aquí afuera, …”.
“¿Quiénes?… yo había citado a …” preguntó el Mandatario.
“¡Presidente, los manifestantes… están lanzando bombas molotov … tienen toda rayada la estatua de Alessandri…¡”, agregando “Los carabineros están haciendo lo que pueden, algunos se han metido a La Moneda…”.
“ ¡¡¡ Llámeme al edecán ¡¡¡” gritó el gobernante..
“No hay nadie… como Ud. no los emplea, tienen ordenado retirarse a las 6”, contestó la temblorosa secretaria.
“Ya, entonces que venga el ministro del Interior y el subsecretario… y comuníqueme con el Director General de Carabineros”…
“Excelencia, el ministro y el subsecretario no están, andan en una reunión para la reforma de Carabineros y están retenidos en la Alameda con Blanco…
Le comunico con el General de Carabineros”..
“Aló general, ¡¡¡ Oiga qué pasa, como los manifestantes pudieron avanzar por la Alameda sin que Carabineros los parara…¡¡¡ …¡¡Los tengo aquí al frente!!…”.
“Sí lo sé presidente, los estamos viendo por los drones…hay violentistas en la Plaza de la Constitución y frente a Cancillería…, se desplazan hacia Morandé y Teatinos…” contestó la autoridad policial…
“¡¡¡ Bueno …¿Y Uds. que han hecho? ¡¡¡”
“Lo que está ordenado” contestó el general. “Dialogamos…pero no hicieron caso… ocupamos los carros lanza agua no muy fuerte, porque llegan los INDH y nos acusan de violencia desmedida… Ni pensar emplear escopetas de perdigones, así que a aguantar no más las bombas molotov y replegarnos…”
“¡¡¡ Dígale a los carabineros que tienen todo mi respaldo y que actúen con toda la fuerza de los medios¡¡¡”
“Permiso presidente, lo mismo nos dijo, cuando Ud. en persona, inauguró el ‘Comando Jungla’, ¿Se acuerda? y ahí ve Ud., terminamos con puros carabineros procesados y presos”…
“Pero hay otros antecedentes…pero que no importan ahora…Eso fue otra cosa. ¡¡ACTÚEN RÁPIDO ¡¡”.
“Mire Presidente, la verdad es que tenemos re´pocas ganas de actuar, porque herido que aparezca, Ud. a través de su Ministro de Justicia, se va a querellar en contra de nosotros…”. El teléfono presidencial saltó lejos…
“Secretaria …¡¡ Llámeme al Comandante en Jefe del Ejercito !!”, ordena el mandatario.
“Presidente, está en línea; el general estaba esperando que Ud. terminara de hablar con el carabinero porque le quería hablar …”.
“Qué raro” pensó el gobernante.
“Aló, general, Ud. sabe los problemas que están sucediendo. Entre nos, peligra La Moneda. Es grave…”
“Justamente Presidente, muy grave, los comandantes en jefe queríamos ir hablar con Ud., por la situación de violencia que vive el País, la situación política que hace casi imposible que Ud. siga gobernando en esas condiciones, el mismo desgobierno, la delincuencia desatada, la situación de La Araucanía que hacen insostenible que Ud. siga al mando lo que le queda…”
“¡¡¡ Qué me está diciendo señor… ¿De dónde sacó esa lesera? ¡¡¡”. Un ofuscado presidente grita al teléfono…
“Fácil señor, pregúntele al conglomerado de gobierno que lo apoya. La misma pregunta hágasela a los ministros. En serio presidente. Ud. está solo…”.
“¿Bueno y ahora que se hace señor?” grita el mandatario.
“¿No le informaron?… en el techo de La Moneda se posará un helicóptero del Ejercito, súbase y váyase para su casa…Del palacio nos encargamos nosotros…”

¡¡¡Gooool de la Calera !!!…tiembla fuerte, ladra el perro.
La televisión estaba muy fuerte, la apago, tomo agua y sigo durmiendo.
Como siempre pasa, uno nunca termina los sueños…¡Qué lata!

Gral (R) Hernán Núñez Manriquez

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