Como sucede en todos los juicios, lo primero que se supo fue el veredicto. Se trataba del primer caso por ataques incendiarios al Metro que llegaba a juicio oral. El caso lo investigó la Fiscalía Oriente junto con la Bipe de la PDI. Los investigadores llevaron a juicio a dos personas —Daniel Morales y su sobrino de iniciales B.E.S.M. (17 años)— acusadas de haber quemado la estación Pedrero. Luego de un año de investigación, el veredicto llegó el 3 de noviembre.

El Séptimo Tribunal de Juicio Oral en lo Penal —integrado por los magistrados José Pérez, María Elizabeth Schürmann y Fernando Monsalve— decidió absolver a los dos acusados. Esa día el juez Pérez aseguró que la prueba presentada por la fiscalía no fue suficiente para condenar a ambos acusados: “La prueba rendida deviene en un serio problema de legalidad, coherencia y fe de lo que en ella se intentó acreditar”. El magistrado agregó que “acá se trató de señalar que eran meros problemas de fechas” y apuntó a una “grave inconsistencia en la única evidencia que podía situar a alguien al interior de la estación de Metro Pedrero“.

Ese mismo día, el defensor de los dos acusados, Rodrigo Román, celebró el veredicto. “Lo contundente de la resolución es que ha quedado al descubierto, y así lo confirmó el tribunal, es que todo se basó en un montaje urdido y armado desde la Policía de Investigaciones de Chile sobre la base de un montaje de un video”, dijo el abogado.

Una semana después el tribunal dio a conocer su fallo completo. En la sentencia de 117 páginas, además de profundizar en lo que a juicio de los tres magistrados derivó en la absolución de los acusados, se hizo mención explícita a la acusación de Román y los magistrados de forma unánime lo descartaron tajantemente. “En relación a lo sostenido por la defensa del acusado Salazar Morales, en cuanto a que lo traído a juicio por parte del Ministerio Público y que los querellantes constituía un ‘montaje’ este tribunal desestima totalmente aquello, en tanto que no se incorporó al juicio ningún elemento probatorio, por parte de este interviniente, que permitiere a estos juzgadores determinar la existencia de lo afirmado”, dice el fallo.

Ayer el director general de la PDI, Héctor Espinosa, usó lo expresado por los jueces en su sentencia para mandar un mensaje interno a todos los funcionarios de la policía civil. “En los últimos días, luego de que el Séptimo Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago, diera a conocer un veredicto que absolvía a las dos personas que fueron acusadas de participar en el incendio que afectó a la estación de Metro Pedrero en 2019, la PDI fue públicamente acusada por uno de los abogados defensores de haber ‘urdido un montaje’ en lo relativo a las imágenes de video utilizadas como evidencia en dicha indagatoria”, dijo Espinosa.

La máxima autoridad de la PDI continuó: “La PDI, en la certeza que dichas afirmaciones constituían una mentira flagrante que sólo contribuye en generar desconfianza en la opinión pública y en sus instituciones, esperó tranquilamente el fallo judicial, el que fue publicado el día de ayer”. En esta parte Espinosa citó textualmente el fallo.

En esa misma línea, agregó que “el fallo judicial aún puede ser objeto de recurso de nulidad, por lo que, por el momento, esta policía investigadora esperará lo que en definitiva se resuelva, para determinar las acciones legales pertinentes en ese caso”.

Los dichos del abogado defensor molestaron a Espinosa, quien no quiso desaprovechar lo fallado por los jueces para defender a su institución. “Nos parece de una irresponsabilidad y liviandad enorme lo señalado por uno de los abogados en este caso, pues la PDI no hace montajes. Acusarnos de algo así solo busca minar nuestra legitimidad ante Chile y tratar de asociarnos con maniobras y situaciones en las cuales nada tenemos que ver, tal como se hizo en 2019, cuando se nos quiso implicar en varias ocasiones en gravísimos casos de violaciones a los DD.HH., y demostramos que todas esas acusaciones eran falsas”, afirmó el director general a La Tercera PM.

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