Científicos de la Universidad de Granada, el CSIC y la Universidad de Barcelona trabajan para reforzar las mucosas nasales y orales para impermeabilizarlas evitar que el coronavirus penetre en ellas, un proyecto que busca desarrollar un aerosol que imita a la piel y genera un efecto barrera.

Investigadores de las dos universidades, en colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), trabajan en un proyecto que pretende reforzar las mucosas nasales y orales, aumentar su efecto barrera y disminuir su permeabilidad como forma de combatir la covid.

El coronavirus se infiltra principalmente a través de las mucosas nasales u orales, en comparación con la baja penetración a través de la piel, por lo que el proyecto busca desarrollar aerosoles que “imiten” en su composición química y estructural los lípidos de la piel, más impermeables ante el virus.

De este modo, se formarían estructuras lipídicas en las mucosas más reforzadas, que podrían impedir la penetración del virus, una innovación que no ofrece una protección completa pero sí refuerza otras herramientas protectoras como la mascarilla, según ha informado la Universidad de Granada en un comunicado.

El equipo de investigación está formado por el Grupo de Innovaciones Cosméticas y Textiles del Instituto de Química Avanzada de Cataluña (IQAC) perteneciente al CSIC y las dos universidades.

Tras optimizar las metodologías más adecuadas para evaluar la permeabilidad de las mucosas, los investigadores aplicarán diferentes aerosoles basados en compuestos similares a los de la piel para frenar la capacidad de penetración del virus.

La profesora del departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la Universidad de Granada Beatriz Clares Naveros, que participa en este proyecto junto a M. Luisa Coderch Negra (CSIC/IQAC) y Ana Cristina Calpena Campmany (UB), ha reconocido que esta herramienta no sustituirá a la mascarillas pero sí ampliaría la protección.

Entre las capas de la piel están las compuestas por lípidos que contribuyen a crear una barrera protectora casi infranqueable y que solo e vuelve permeable en caso de heridas, quemaduras o enfermedades cutáneas. “El impacto potencial sería enorme si toda la población pudiera protegerse a través de la mucosa nasal del coronavirus, incluso aunque fuera parcialmente”, ha apuntado las autoras del proyecto.

Las materias primas utilizadas deberán preservar las propiedades naturales de la mucosa sana y, al mismo tiempo, bloquear la entrada del virus ya sea de forma química o mecánica.

A pesar de su especialidad, todos los investigadores implicados en el proyecto tienen una amplia experiencia en la vía de administración tópica y han llevado a cabo centenares de estudios de absorción y permeación con el fin de evaluar la penetración de activos a través de piel o mucosas.

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