El retiro del 10% que parecía una solución, por única vez, hoy no se respeta ni menos se pretende mantener en el futuro, al menos en el sistema previsional vigente en nuestro país. Cuando se pretende un nuevo segundo retiro, lamentablemente existen muchas personas que simplemente se quedaron sin fondos, y en definitiva serán unos 4 millones de afiliados que, de ser aprobado, sus cuentas de capitalización individual de cotización obligatorias, quedarán sin un solo peso.

Estamos todos de acuerdo en que se debe mejorar las pensiones paupérrimas de nuestro país, sin embargo, esta alternativa de no respetar lo acordado, y utilizar en forma demagógica, la necesidad de muchos con intensiones claramente políticas, va en el sentido contrario a decidir enfrentar definitivamente como podemos mejorar las paupérrimas pensiones actuales y las que vendrán a futuro.

El problema de la pandemia subsiste definitivamente, las personas no pueden seguir afrontando con los ahorros que son destinados a la futura pensión, las obligaciones del Estado, que debe proveer de recursos básicos a todos los ciudadanos, y no sólo a los funcionarios públicos, y principalmente a los políticos del congreso, que tienen asegurados sueldos millonarios, y que predican y no practican y por el contrario tratan de sacar el máximo de provecho instando a que los afiliados utilicen sus propios ahorros destinados a la pensión.

Hoy más que nunca, es el momento de sentarse a conversar, en cómo mejorar las pensiones y no sólo en quien debe administrar esos fondos previsionales, no se trata de que sector político u otro, sino de como enfrentar el futuro de nuestros adultos mayores y peor aún de nuestros hijos.  La reforma previsional es urgente de afrontar, pero si seguimos en la senda de retirar nuevamente otro 10%, no podemos sacar dinero de nuestro ahorro para la vejez, para después culpar a otros de las miserables pensiones.

La incertidumbre de que pasará con las pensiones a futuro, con tantas personas que cotizaron por años y que por necesidad tuvieron que recurrir a sus propios ahorros previsionales, que ven que no les llega ayuda, que hay acuerdo político para que retiren otro 10% y no así para una reforma previsional que se hace cada día más prioritaria, es porque el populismo barato rinde más que solucionar con acuerdos transversales de los problemas del país, y hoy los políticos están más preocupados de ser candidatos constituyente y más aún en candidatearse para ser presidente, es que no entienden la necesidad de las personas que quedaron sin fuentes laborales y sin ingresos y sólo piensan en sí mismos y no considerar el verdadero problema como es abordar verdaderamente la reforma previsional.

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

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