Se presta a Emmanuel Macron la intención de «endurecer» el toque de queda con posibles confinamientos temporales o locales, temiéndose una prolongación de la crisis sanitaria hasta el verano del 2021. El presidente de la República tomará su decisión final tras las reuniones de dos consejos de defensa sanitaria, martes y miércoles.

Sin embargo, todos los medios de comunicación franceses citan este comentario oficioso de Macron, el fin de semana pasado: «Debemos proyectarnos hasta el verano del 2021, como mínimo». Desde esa perspectiva, Gérald Darmanin, ministro del Interior, declaró este martes: «Debemos esperar decisiones difíciles. Hay algunas opciones. No las conozco todas».

Según la prensa escrita y audiovisual parisina, Macron baraja estas alternativas: anticipar el toque de queda a las 7 de la tarde, en París y grandes ciudades; confinamientos parciales o locales, durante los fines de semana… Según los portavoces oficioso del jefe del Estado, todavía es pronto para conocer el posible resultado del toque de queda que comenzó el pasado día 17, en París y ocho grandes ciudades. Pero las mismas fuentes recuerdan la evidencia: las cifras de propagación, contaminación y ocupación de salas de rehabilitación, en los hospitales, continúa creciendo «de manera incontrolada».

Jean Castex, primer ministro, consulta con el conjunto de las fuerzas políticas nacionales. Los ministros directamente afectados (Sanidad, Interior) transmiten al presidente las informaciones y previsiones de última hora. Los consejos de defensa de martes y miércoles deberán proponer un «nuevo escenario». Las nuevas medidas que pudieran endurecer el toque de queda y los posibles confinamientos temporales o locales pudieran conocerse la tarde el miércoles o la mañana del jueves.