Arturo Vidal juega cada vez mejor en el Inter y ya se hace imprescindible. Su presencia le da otra impronta al equipo lombardo que, en todo caso, mantiene sus dudas en ofensiva.

Este martes, el “Rey” fue titular en el empate 0-0 que cosechó su escuadra como visitante ante el Shakhtar Donetsk, en un compromiso válido por la segunda jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones.

El chileno jugó 79 minutos a buen nivel. Fue protagonista constante en la zona media del forastero, que logró dominar el encuentro y manejar la pelota.

Vidal fue siempre la primera salida del Inter, distribuyó correctamente y profundizó con pelotazos largos de categoría. Aportó, además, su recurrente despliegue e intensidad, y contribuyó en forma activa en defensa y ataque. Pudo marcar de cabeza al inicio del complemento, pero desvió su remate por sobre el travesaño y se quedó con las ganas de festejar. Igual, se erigió como el hombre más destacado del encuentro.

Al final, sólo una amarilla motivó a Antonio Conte a reemplazarlo. Y es que, a los 64′, el formado en Colo Colo se ganó injustamente una amonestación, pues su rival se lanzó sin que éste lo tocara, propiciando el error del árbitro del partido.

Sin el volante de la “Roja” durante los últimos minutos, el Inter perdió intensidad en el medio y contundencia ofensiva, sobre todo porque no tiene otro jugador que pise en forma tan natural las dos áreas como hace Vidal. 

El de San Joaquín se vuelve inamovible, entre su buen nivel y la falta de alternativas. Pero el Inter no rompe su irregularidad: suma dos triunfos, una derrota y tres empates en los últimos seis encuentros de todas las competencias. 

/