Junto al ministro del Interior Rodrigo Delgado, cuando ofreció declaraciones a propósito de su visita a la IX Región, estaban los intendentes de la macrozona sur, el General Director de Carabineros, el Director General de la PDI, integrantes del equipo de coordinación de la macrozona sur y, también, el Jefe del Estado Mayor Conjunto, Javier Iturriaga. 

La presencia del uniformado ocurre en un momento en que las autoridades discuten la mejor forma de enfrentar la violencia que se vive en el sur del país, que se asocia al narcotráfico, robo de madera y crimen organizado. Ya el lunes, tanto Iturriaga, como el Ministro de Defensa, Baldo Prokurica, y el Comandante en Jefe del Ejército, Ricardo Martínez, estuvieron presentes en la reunión de emergencia que convocó el Presidente Sebastián Piñera para abordar los ataques sucedidos en La Araucanía, que en esa jornada incluyeron horas de terror en una vivienda en Lautaro donde amenazaron a la propietaria con un arma, e incendiaron la casa por completo.

La situación causó que distintos parlamentarios del oficialismo exigieran un rol más activo de las Fuerzas Armadas en el conflicto, algunos incluso solicitan que se implemente un Estado de Sitio, que permite restringir la libertad de locomoción, el derecho a reunión y arrestar a personas en su morada o en otros lugares; con una duración de 15 días.

Sin embargo, esta no es la alternativa que más gusta en La Moneda. En su lugar, prefieren aprovechar al máximo las atribuciones que ya tienen las Fuerzas Armadas como parte del estado de excepción constitucional de catástrofe por la pandemia, lo cual implicaría que su presencia se haga más notoria en la zona sin necesidad de que el Presidente decrete un nuevo estado de excepción Constitucional, específico para La Araucanía, que además requeriría el acuerdo del Congreso Nacional.

Delgado esbozó parte de esta coordinación en el punto de prensa ofrecido ayer en la zona. Indicó que la acción en la macrozona sur consiste en tres ejes: uno legislativo que permite impulsar la agenda de seguridad a través de leyes; un eje político que convoca a actores de distinto espectro que permita definir un acuerdo amplio; y un tercer eje que es operativo y es aquí en donde señala el trabajo conjunto de las policías y el Ejército. “Nos consta que tanto la Policía de Investigaciones, como Carabineros, y el mismo Ejército, han logrado prevenir situaciones que estaban por ocurrir y no han ocurrido”, afirmó.

“El desafío que nos planteamos y el encargo que tengo del Presidente de la República es mejorar la coordinación, aumentar la sinergia, mejorar la cooperación entre las distintas instituciones, mejorar la inteligencia a partir de los datos, de la experiencia que ellos han levantado en los territorios y, de esta manera, enfrentar a estos delincuentes, al crimen organizado, el armamento de guerra, el narcotráfico, el robo de madera y el robo de vehículos de una forma distinta, que sea más robusta en cuanto a la coordinación. La suma entre estas instituciones, la coordinación entre estas instituciones nos va a dar respuestas distintas”, agregó el secretario de Estado.

El ministro manifestó que la coordinación operativa entre las policías y el Ejército se consigue a través del “traspaso de información, de recursos y de infraestructura. Por supuesto no puedo comentar en detalle porque es parte de una estrategia que, por supuesto, no puede ser pública”.

La solución intermedia que implica al Ministerio de Defensa

Esta estrategia se habría gestado en el Ministerio de Defensa, desde donde se planteó al ministro Delgado que con las condiciones actuales propias del Estado de Catástrofe, las FF.AA. “pueden hacer más”, por ejemplo en entrenamiento o patrullajes. La propuesta fue presentada a Interior hace un par de semanas, tuvo el visto bueno de Delgado, también se le presentó al Presidente Piñera, con lo cual se llegó a la reunión de la tarde del lunes, que fue expedita ya que los principales puntos se habían estado deliberando desde los días previos.

Una participación de las FF.AA. mayor que esta, implicaría que el Congreso debiera aprobar el estado de excepción en esa región no por razones sanitarias sino por razones de orden y seguridad.

El escenario del Estado de Sitio solicitado por dirigentes como el senador Felipe Kast (Evópoli) quien aseguró que ante la “situación de descontrol” esta medida es necesaria; o por Diego Paulsen (RN), presidente de la Cámara de Diputados, que además de hacer un llamado al Presidente a aprobar este estado de excepción instó a la clase política a “ponerse los pantalones” y “avanzar en un acuerdo transversal para combatir a estos terroristas“, es un escenario que no gusta ni en La Moneda ni en las FF.AA., para quienes lo ideal es conseguir un punto medio que permita evitar la discusión entre “no hacer nada” versus Estado de Sitio.

El diputado Miguel Mellado  (RN) asegura que en una reunión previa con el Jefe de Estado ya él le había solicitado implementar el Estado de Sitio, opción que desde entonces es rechazada por el Presidente. Asimismo, indica Mellado, los parlamentarios de Renovación Nacional también han tenido reuniones con el Ministro de Defensa, en la que les han solicitado que se incorporen. “Hablamos de cooperación con Carabineros; si es que no quieren declarar el Estado de Sitio. Tiene que implementar algo similar al Decreto 265, donde el Presidente decreta que las FF.AA. pueden cooperar con la policía. Eso se puede hacer sin Estado de Sitio, a lo mejor el Ministro de Defensa va por ahí”, dice el legislador a El Líbero.

Este decreto, firmado por el Presidente en enero de este año, permite a las Fuerzas Armadas apoyar en la frontera norte en el control del tráfico ilícito de personas y también en materia de narcotráfico y crimen organizado.

“Por qué no emulamos el Decreto 265 para esta zona, si lo que le falta a Carabineros son elementos tecnológicos, drones que duren 20 horas, como los del norte y que transmiten en directo y que además tienen pantallas infrarrojas para ver en la noche. Los que tiene ahora Carabineros duran 20 minutos. Tienen vehículos que pueden prestar a Carabineros, o que puede ocupar el Ejército con un carabinero arriba. Carabineros no tiene la cantidad de vehículos necesarios para hacer las rutas. Hay muchas rutas interiores que hay que controlar y eso lo podría hacer de más el Ejército”, ejemplifica Mellado.

En una línea similar está el ex ministro de Defensa y candidato presidencial de RN, Mario Desbordes, para quien en la región hay “terrorismo” y “un intento de constituir una guerrilla”. Desbordes indicó que “así como se hizo en el norte con el Decreto 265 tenemos que darle una vuelta a la posibilidad de que las Fuerzas Armadas apoyen tecnológicamente. Tienen drones, lo acabamos de ver en el caso terrible del niño Tomás en donde aviones de las Fuerza Aérea de Chile, los drones, los aviones no tripulados, que tienen tecnología de punta que están colaborando en el norte y que están enfrentando el combate al narcotráfico en el norte pueden ayudar perfectamente en la zona sur”. El ex ministro subrayó que “no hay nada que las FF.AA. puedan hacer que no pueda hacer Carabineros”, por lo tanto más que “militarizar” lo que se requiere es apoyo de las FF.AA. a las policías.

Explica Juan Pablo Lepín, director Ejecutivo de la Multigremial de la Araucanía que efectivamente las FF.AA. están desplegadas en las zonas en conflicto debido al estado de emergencia “y pudiesen aportar mucho más” principalmente con tecnología y material de inteligencia, ya que la búsqueda del niño perdido en la VIII Región, ha evidenciado que tienen a disposición drones que tienen fotos aéreas, térmicas o un satélite que toma imágenes en tiempo real. “Por qué después de tantos años todavía no se ha podido poner a disposición de las policías esa tecnología para encontrar a los terroristas, creo que es algo súper necesario, que debió haber ocurrido antes, pero que si llega a ocurrir ahora es bienvenido y ojalá sea así”.

Lepín argumenta que la medida del Estado de Sitio “es evaluable, porque son solo 15 días y eso no permite tener un plan a largo plazo que permita dar con los delincuentes, a lo más se tendrá un control territorial que va a permitir que en una cierta cantidad de días bajen la cantidad de atentados, pero no es un plan permanente, por lo tanto si se hace un plan de ofrecimiento de apoyo, que sea a largo plazo, o que sea más efectivo que el Estado de Sitio, creo que sería mucho mejor”.

Por tanto, el Director Ejecutivo de la Multigremial de la Araucanía también valora el trabajo hecho en la frontera norte con el Decreto 265. “Si tenemos un capital tecnológico y humano que pudiese estar disponible hay que ocuparlo de manera efectiva donde se necesita y qué mejor que donde no hay justicia, ni Estado de Derecho, que es en La Araucanía y en la VIII Región. Sobre todo que en la VIII Región no se ha utilizado de buena forma toda la disponibilidad que tiene la Armada por ejemplo, son una policía marina y pudiesen controlar la zona de Tirúa, del lago Lleu Lleu, del lago Lanalhue, cuyos bordes están prácticamente controlados por la Coordinadora Arauco-Malleco. De manera coordinada pudiese haber un resultado efectivo”.

Resguardo político y comunicacional 

Desde la IX Región aún se mira con desconfianza el anuncio oficial pues recuerdan que en el pasado ya se les han hecho distintos ofrecimientos en materia de seguridad. Hugo Alcamán, Presidente de la corporación de profesionales mapuches Enama, insiste en que además de los temas de seguridad hay que ir al fondo de las demandas del pueblo mapuche y cumplir con los ofrecimientos hechos en el programa de gobierno del Presidente Piñera.

Alcamán advierte que mientras esto no suceda las organizaciones violentistas continuarán ganando simpatizantes. “La mayoría mapuche no se suma a la violencia, pero ellos están recibiendo jóvenes anarquistas que se les están sumando. Al final el pueblo mapuche termina como un observador pasivo. No rechazan sino que dejan ser y eso es muy malo. La mayoría de los ciudadanos coinciden en que hay unos derechos que no nos han reconocido, y hay jóvenes en las grandes ciudades que ven a estos grupos como ‘héroes’ que van contra las élites que abusan. No nos olvidemos de la explosión social”. Insiste el presidente de Enama que la forma de evitar esto es implementar la agenda indígena.

Precisamente, entre las FF.AA aún ronda el recuerdo del 12 de noviembre de 2019, día en el que se vivió la peor jornada de violencia desde el 18 de octubre, tras un llamado a huelga general. Ese día se evaluó la posibilidad de sacar a los militares a las calles, pero lo que trascendió con respecto a esa decisión fue que para hacerlo, desde el Ejército manifestaron que sería conveniente un amplio consenso político e institucional.

En este punto radica la importancia de buscar -como planteó el Presidente- un acuerdo nacional transversal sobre la situación de la violencia en el sur del país. Pues las otras alternativas que se barajan, es decir el Estado de Sitio o un Decreto requieren de mayor respaldo político, a diferencia de aprovechar las posibilidades que abre el actual Estado de Catástrofe que si bien para su ampliación, en marzo, amerita el apoyo del Congreso -pues se habrá extendido por más de un año- aún es clave mantener las condiciones para evitar la propagación de la pandemia.

Alcamán opina que esto es así porque las Fuerzas Armadas entienden que el trasfondo del problema en La Araucanía es político y, por tanto, amerita una solución de este tipo. Además, hace una advertencia con respecto a cómo se vayan a comunicar estos temas, para que no se tome como la “militarización” de la región.

/Escrito por Emily Avendaño para El Líbero

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